Escocia en invierno está llena de magia. El aire huele a limpio y fresco, las luces de los mercados navideños centellean como diamantes que atraen a compradores en un ambiente de cordialidad. En el campo, los hoteles y pubs han encendido la chimenea y han cerrado las cortinas creando un entorno acogedor para recibir a los viajeros. Mientras, todo el país se prepara con alimentos y bebida para celebrar la mayor fiesta del año, Hogmanay, con la que Escocia da la bienvenida al año nuevo. Descubrirá que la Navidad de Escocia cuenta con todos los ingredientes para una escapada invernal perfecta.

Las luces de los animados puestos callejeros lanzan destellos de joyas. Hasta usted llega el aroma del  mulled wine, el vino caliente con especias, que ha venido atravesando el aire fresco de la noche. Desde la pista de patinaje al aire libre llegan risas y ecos. Es imposible superar la atmósfera de magia de un mercado navideño. Glasgow y Edimburgo celebran mercados de estilo europeo, con bares, puestos de comida, atracciones, actuaciones y eventos. Perth, Aberdeen y muchas otras localidades de todo el país celebran eventos similares durante el invierno.

Hogmanay es la celebración de Año Nuevo escocesa. ¡Y está tan llena de acción que los escoceses se toman dos días de fiesta! Cada ciudad y población tiene su propia celebración de Hogmanay, normalmente con bailes de  ceilidh, deliciosa comida, una gota o dos de whisky y fuegos artificiales. Los fuegos artificiales de fin de año en Edimburgo son unos de los más espectaculares del mundo. Algunos pueblos, como Comrie y Stonehaven celebran también espectaculares festivales de fuego.