La guerra para acabar con todas las guerras

Monumento Commemorativo de la Guerra

Aunque la Primera Guerra Mundial no se libró en suelo británico, transformó para siempre la trama social, económica y cultural de Escocia.

El ‘taller del mundo’

La industria y la agricultura escocesas fueron indispensables para el esfuerzo bélico. Aclamados como ‘el taller del mundo’, los astilleros, las fundiciones de hierro, las acerías y los talleres de ingeniería de la zona de Clyneside en Glasgow producían sin descanso acorazados, municiones y artillería. Mientras tanto, la gigantesca fábrica de municiones de Dornock surgió entre las poblaciones de Gretna Green y Annan, en Dumfries y Galloway, convirtiéndose en la mayor fábrica de cordita del Reino Unido.

El coste humano

Casi no hubo ningún lugar en Escocia que escapase los colosales golpes inflingidos por la gran cantidad de víctimas del conflicto. Los lugares de baja concentración de población en particular, como la isla de Lewis y Harris, sufrieron proporcionalmente algunas de las mayores pérdidas de toda Gran Bretaña.

Para que no olvidemos

Corona de amapolas

La experiencia colectiva de Escocia en la Primera Mundial fue inmortalizada en la forma del Scottish National War Memorial. Situado en el castillo de Edimburgo, abrió sus puertas oficialmente en 1928 e incorpora un monumento conmemorativo y un museo. Más que simplemente una conmemoración, se alza como testimonio de la escala del sacrificio militar de la nación, su singular legado bélico y su especial forma de plantearse la conmemoración.

En los monumentos conmemorativos que vea por todo el país, observe como las diferentes comunidades, instituciones, unidades militares y personas han rendido tributo a los caídos a su propia manera.

Poetas y escritores de Escocia

Los poetas de guerra ingleses Siegfried Sassoon y Wilfred Owen comenzaron a escribir poesía en el Hospital de Guerra Craiglockhart de Edimburgo, y hay también otras obras importantes escritas por poetas y escritores de origen escocés que reflexionan sobre sus propias experiencias personales y sus propias respuestas a la Gran Guerra.

Provenientes de distintas partes del país y diferentes clases sociales, los escritores del período de la guerra dieron voz a las experiencias escocesas de la Gran Guerra a través de sus obras, que comparten las perspectivas de todas aquellas personas afectadas por el conflicto, desde el soldado en las trincheras y el periodista del campo a los afligidos seres queridos que dejaron atrás.

Charles Sorley y Ewan Alan Mackintosh eran jóvenes soldados de gran talento que documentaron el tiempo pasado en las trincheras y dieron sus vidas por la causa. Violet Jacob documentó el dolor de perder a un hijo en la batalla, y periodistas como John Buchanan y Neil Munro informaron desde el frente y más tarde escribieron novelas ambientadas en los años de la guerra. 

Aunque muchos de estos escritores decidieron expresar sus experiencias de guerra de formas indudablemente escocesas, sus obras son también testimonio de las abrumadoras repercusiones de una guerra de la que nadie salió indemne, independientemente de clases sociales, nacionalidades e idiomas.

Descubra aún más sobre el papel de Escocia en la Primera Guerra Mundial.