El ascenso de un rey o una reina al trono da inicio a una fastuosa celebración inmersa en sofisticadas tradiciones. Las ceremonias escocesas no han sido diferentes. Los monarcas de este país llevaban una corona incrustada con piedras preciosas y sostenían una espada y un cetro de elaboradamente decorados.

El castillo de Edimburgo sobre el cielo azul

Los Honores de Escocia y la Piedra del Destino han sido utilizados ambos a través de la historia para la ceremonias de coronación de los monarcas escoceses, ingleses y británicos. Es cierto que se remontan a cientos de años atrás pero han sido cuidados con celo y pueden aún contemplarse en la exposición del Castillo de Edimburgo (en la foto).

Los Honores de Escocia

  Los Honores de Escocia en el Castillo de Edimburgo

  • Estas son las Joyas de la Corona de Escocia.
  • Es el nombre que recibe el conjunto de una corona incrustada con piedras preciosas, una elaborada espada y un cetro.
  • Datan de los siglos XV y XVI.
  • Constituyen las insignias reales más antiguas de las Islas Británicas.

Historia

  • Se utilizaron por primera vez para coronar a María Estuardo, María I de Escocia, cuando aún era un bebé, en el Castillo de Stirling en 1543.
  • Posteriormente se utilizaron en las coronaciones de Jaime VI en 1567, Carlos I en 1633 y, por última vez para Carlos II en 1651.
  • A mediados del siglo XVII se escondieron para protegerlas de Oliver Cromwell, primero en el Castillo de Dunnottar en Aberdeenshire, de donde se sacaron en secreto durante un asedio.
  • Fueron enterradas a solo unas millas en la iglesia de Kinneff, donde permanecieron durante nueve años hasta que la monarquía fue reinstaurada en 1660.
  • Empezaron a utilizarse entonces en las sesiones del primer Parlamento escocés para representar al monarca.
  • Sin embargo, tras el Tratado de la Unión de 1707, dejó de ser necesario utilizarlas de esta forma, por lo que, al igual que en un cuento de hadas, se guardaron bajo candado en un arcón del Castillo de Edimburgo donde permanecieron olvidadas durante más de 100 años.
  • No fue hasta 1818 cuando, a insistencia de Sir Walter Scott, se inició una búsqueda por el castillo hasta lograr encontrarlas.
  • Durante la Segunda Guerra Mundial se escondieron de nuevo por miedo a una invasión Nazi.
  • En total se han escondido en tres ocasiones.

La Piedra del Destino

El Palacio de Scone

  • Se desconoce exactamente de dónde procede la Piedra del Destino.
  • Hay teorías que incluyen tanto un posible origen bíblico como que la piedra pudiese haber sido fabricada en Escocia.
  • Su apariencia es bastante sencilla y poco notable, a diferencia de su variopinta historia.
  • Ha sido utilizada para coronar monarcas escoceses en Iona, Dunadd y Scone.
  • Ahora se exhibe en el Castillo de Edimburgo junto a los Honores de Escocia, y es posible también ver una reproducción de esta piedra en los terrenos del Palacio de Scone (en la foto).

Historia

  • El último rey que utilizó la piedra fue John Balliol, en 1292.
  • En 1296 fue capturada por el rey Eduardo I de Inglaterra y trasladada a Westminster Abbey, en Londres.
  • Allí se colocó bajo la silla de la coronación donde, desde hace 700 años, los soberanos ingleses y británicos se sientan durante la ceremonia de su coronación.
  • El día de Navidad de 1950, cuatro estudiantes nacionalistas escoceses tomaron la piedra de Westminster Abbey y la volvieron a llevar a Escocia. Hubo una enorme protesta pública y unos meses más tarde la policía encontró la piedra envuelta en un Saltire, la bandera escocesa, en Arbroath Abbey y la trasladó de nuevo a Westminster Abbey.
  • La última vez que se utilizó fue durante la coronación de Su Majestad la reina Isabel, en 1953.
  • El 30 de noviembre, día de San Andrés, de 1996, la Piedra del Destino fue devuelta a Escocia en medio de una gran ceremonia y multitud de celebraciones y fue colocada en el Castillo de Edimburgo junto a los Honores de Escocia. Alrededor de 10 000 personas se congregaron a lo largo de la calle Royal Mile de Edimburgo para presenciar como una procesión de dignatarios y tropas militares escoltaba la piedra desde el Palacio de Holyroodhouse, al principio de la calle, hasta el castillo.