Decisiones, decisiones. ¿Yurtas y tipis? ¿Iglesias remodeladas y faros lejanos? Elegir un alojamiento puede ser lo más complicado a la hora de organizar unas vacaciones, sobre todo cuando se busca algo que se salga de lo comúnmente ordinario. 
Tranquilo. Hay muchos alojamientos poco comunes y peculiares en diferentes puntos de Escocia.

Dormir respetando el medioambiente

Si le preocupa la huella de carbono, puede alojarse en lugares con mentalidad “verde”. Cabañas ecológicas situadas en lugares espectaculares: a la orilla de los lagos, en medio de los bosques... Disponen de ciertas comodidades extra, tales como jacuzzis y saunas (¡no es broma!). Muchos de estos establecimientos, sin ser demasiado caros, le ofrecerán un regreso al mundo natural de Escocia. 

Estancias tradicionales

Los muros de lugares que datan de siglos atrás tienen muchas historias que contarle. En la actualidad, podrá alojarse en un antiguo “broch”, una vivienda en forma de torreón donde vivieron nuestros predecesores prehistóricos y que ahora se ha modernizado completamente para ofrecer una noche de sueño muy confortable. También puede alojarse a lo grande y elegir una estancia en un castillo. Hay muchas antiguas fortalezas medievales que acogen a los visitantes para pasar la noche.

Encuentre el barco de sus sueños

Pasar una noche a bordo de un barco es una forma única de visitar Escocia. Levántese con el sonido del chapoteo del agua o coma al aire libre en la cubierta. Navegue en un yate o en una barcaza y disfrute del paisaje rural desde un canal. Se pueden alquilar barcos o incluso contratar a un equipo de marineros profesionales, así como balsas que no requieren conocimientos previos de navegación.