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Atracciones de nuestro patrimonio con un toque original

Escocia sin duda cuenta con muchísimos monumentos, atracciones y lugares de interés histórico que explorar. Este es un país de historia, leyendas, tradiciones y secretos, y no es de extrañar que, aunque hay muchos sitios interesantes además del famoso Castillo de Edimburgo, quizás no se nos vengan a la cabeza inmediatamente. Explora los peculiares, los que se salen de lo común, los inusuales e incluso los que tienen una historia inesperada que contar.

Museo de Faros de Escocia, Fraserburgh, Aberdeenshire

Museo de Faros de Escocia, Fraserburgh, Aberdeenshire

Aquí tienes algunas sugerencias sobre atracciones del patrimonio con un toque único de encanto, intriga y entretenimiento. Te moverán a explorar rincones y recovecos de toda Escocia que ni siquiera sabías que existían. Asegúrate de agregarlos a tu lista de viajes. ¡Sal y comienza a explorar!

MURALLA CON FORMA DE ESTRELLA DEL CASTILLO DE CORGARFF

Situada en plena naturaleza, a la cabeza de Strathdon, en el límite del Parque Nacional de Cairngorms, esta aislada y llamativa casa-torre ofrece un aspecto bastante ordinario desde la distancia, pero al verla más de cerca se revela su característica más inusual: la original muralla en forma de estrella que la rodea.

Se cree que el Castillo de Corgarff fue construido alrededor de 1550 y fue en sus tiempos residencia señorial de la influyente familia Forbes. La muralla circundante probablemente fuera mucho más sencilla y rectangular en el plan original, pero la estructura que se ve hoy en día debe mucho a los acontecimientos que siguieron al levantamiento de 1745 y la derrota sufrida en la batalla de Culloden en 1746. En un esfuerzo por pacificar las Highlands, el Gobierno transformó este bastión para convertirlo en una fortaleza del ejército inglés (conocidos como Redcoats), y estacionó aquí sus tropas a fin de localizar a los simpatizantes jacobitas. La característica más evidente de esa conversión es la distintiva muralla perimetral en forma de estrella que rodea el castillo, dándole su aspecto único. Equipada con troneras para mosquetes, su peculiar forma estaba destinada a proporcionar líneas de fuego de modo que no hubiera ningún lugar por donde pudiera acercarse un enemigo. Se cree que la muralla nunca hubiera resistido un ataque de artillería ya que, sencillamente, no es lo suficientemente fuerte, pero habría disuadido a una banda de <i>highlanders</i> armados de atacar el castillo.

El último uso militar del castillo fue controlar el contrabando de <i>whisky</i> ilegal entre 1827 y 1831. Curiosamente, Corgarff albergó brevemente una destilería (legal) en la década de 1820. En uno de los dos pabellones que el ejército agregó al castillo se exhibe un pequeño alambique de <i>whisky</i> de aquella época.

LA CASA REMATADA CON UNA CÚPULA EN FORMA DE PIÑA

Por su decoración fantásticamente frutal y excéntrica, no debería sorprender que el edificio conocido como The Pineapple (la piña) haya recibido la distinción de ser considerado el más extraño de Escocia.

Situada a una milla (1,6 km) al norte de Airth, en el Parque de Dunmore en Stirlingshire, esta ornamentada casa veraniega de dos plantas fue construida para el 4.º Conde de Dunmore en 1761 como un espectacular regalo de cumpleaños para su esposa. Probablemente comenzó como un pabellón de una sola planta y cosechó su cúpula frutal después de 1777, cuando Lord Dunmore regresó de su puesto como gobernador de Virginia. La piña era en aquellos tiempos un símbolo de hospitalidad, riqueza y poder que cobró fuerza como motivo arquitectónico y artístico. En el Caribe, los marineros colocaban piñas a la entrada para anunciar su regreso a casa. Lord Dunmore, muy aficionado a las bromas, anunció su regreso a casa de un modo más prominente. En esta época la piña era uno de los alimentos más exóticos de Escocia.

Tallada a la perfección, el trabajo de cantería es tan impresionante como la piña misma. Preside un inmenso jardín amurallado donde puedes caminar por el huerto de manzanos silvestres o disfrutar de un apacible paseo alrededor del estanque y por las arboledas circundantes. Los terrenos también son un oasis para la vida silvestre, y es posible vislumbrar tritones crestados, así como tritones palmeados y ranas bermejas.

Dunmore Pineapple, la representación arquitectónica más impresionante de esta fruta, puede alquilarse como casa de vacaciones.

COLORIDO ARTE URBANO EN EL CASTILLO DE KELBURN

El siguiente lugar de la lista es el Castillo de Kelburn, cerca de Largs, en Ayrshire. Este castillo, que encanta a todos los que lo ven, es sin duda, uno de los lugares más fascinantes y coloridos del patrimonio de Escocia.

La estructura actual, que data del siglo XIII y donde todavía residen el actual Conde de Glasgow y su familia, recibió una mano de pintura sin igual alrededor de 2007: ¡un espectacular grafiti de la cabeza a los pies! Esta obra maestra fue creada a petición de Lord Glasgow, quien reunió a cuatro de los principales artistas de grafiti de Brasil para trabajar junto con representantes del talento escocés para crear una explosión de color única y transformar los muros exteriores y las torretas del lado sur del castillo en una gigantesca obra de arte. El hipnótico mural, que muestra caricaturas entrelazadas, combina la arquitectura escocesa con el vibrante arte urbano, creando un paisaje visual excéntrico y encantador. Bastante inusual, ¿verdad? Ha sido calificado como uno de los mejores ejemplos de arte urbano del mundo.

Pero el grafiti es solo uno de los originales atractivos del castillo. El interior del Castillo de Kelburn, lujoso y sofisticado, contrasta radicalmente con su exterior, y en sus terrenos encontrarás un bosque secreto con un jardín chino, cascadas y una casita de caramelo, perfecto para pasar un interesante día al aire libre. Kelburn Glen, con sus cascadas y profundas gargantas, está considerado como uno de los bosques más hermosos de Escocia y ofrece espectaculares vistas de las islas del Firth of Clyde.

LOS SECRETOS SUMERGIDOS DE SCAPA FLOW

Si los lugares abandonados ya tienen de por sí una atmósfera inquietante, los lugares abandonados bajo el agua son especialmente misteriosos. Los barcos hundidos de Scapa Flow son fenomenales, su tamaño impresionante y su historia realmente increíble. Incluso las personas que de ordinario nunca meterían ni un pie en el mar quedan fascinadas con lo que yace bajo la superficie.

En el corazón de las cautivadoras islas Orcadas, Scapa Flow es una masa de agua de aproximadamente 120 millas cuadradas (310,8 km²) en un área con una profundidad media de 30 a 40 metros. La zona rebosa de una historia que abarca siglos e incluye tanto graves pérdidas como magníficas victorias.

A principios del siglo XIX fue utilizado como fondeadero de aguas profundas para los navíos comerciales que esperaban para cruzar el Mar del Norte hacia los puertos bálticos durante las Guerras Napoleónicas y, más tarde, en el siglo XX, desempeñó un papel defensivo contra Alemania durante las Primera y Segunda Guerra Mundial. Hoy en día, Scapa Flow es uno de los secretos mejor guardados del mundo en lo que se refiere a lugares para practicar buceo en pecios y, junto con las cercanas islas de Mainland, Burray y Hoy, constituye uno de los fondeaderos protegidos más grandes del mundo además de cementerio de barcos hundidos.

Descubrirás una asombrosa diversidad de barcos hundidos que yacen bajo las aguas de Scapa Flow, así como sus fascinantes historias; desde vastos acorazados hasta pequeñas naves de bloqueo espaciadas a lo largo de la escarpada costa y siete buques de guerra de la Flota de Alta Mar alemana. Las turbias aguas también albergan las tumbas de guerra protegidas del HMS Royal Oak, que se hundió en la Segunda Guerra Mundial tras ser torpedeado por un submarino U-47, y el HMS Vanguard, que se fue a pique tras sufrir una explosión a bordo.

Mientras que algunos naufragios presentan un desafío estimulante para los buceadores técnicos, otros ofrecen una fantástica introducción al buceo en pecios. Una cosa es segura, sin embargo: cada naufragio proporciona una visión emotiva de una era pasada que hace que los buceadores regresen a las Orcadas una y otra vez.

EL CASTILLO CONVERTIDO EN FARO DE KINNAIRD HEAD

¿Alguna vez has oído hablar de todo un señor faro construido por el medio de un castillo del siglo XVI? ¿No? El Faro del Castillo de Kinnaird Head en Fraserburgh, Aberdeenshire, es un fascinante ejemplo de una de las construcciones más originales de Escocia: un castillo convertido en faro. En él podrás descubrir una historia que abarca 450 años de continua reinvención y supervivencia.

Fue construido originariamente por la familia Fraser en el siglo XVI. Tras caer en desuso, el castillo fue adquirido en 1787 por el Northern Lighthouse Board (Consejo de Faros del Norte) para convertirlo en un faro costero. La construcción del faro estuvo a cargo del ingeniero Thomas Smith, y en un principio consistía en una enorme lámpara colocada sobre el tejado del castillo.

Cuando empezaron a aparecer problemas estructurales, Robert Stevenson diseñó los cimientos, las paredes y una escalera de caracol en el centro del castillo. Stevenson, que finalizó la construcción en 1824, logró incluso conservar la estructura original del castillo. Más tarde, se reemplazó el faro original con uno automático que opera junto a la estructura original, la cual actualmente está abierta al público como parte del Museo de Faros Escoceses. Se conserva en perfecto estado de funcionamiento y, en ocasiones muy especiales, se utiliza para iluminar la costa.

Ven a visitar el interior de este faro para descubrir cómo vivían los fareros y disfruta contemplando sus aposentos interiores, bellamente conservados. Se encuentra en el ajetreado puerto pesquero de Fraserburgh, en el extremo nordeste de Aberdeenshire.

ATRACCIÓN <i>ANNIE MCLEOD EXPERIENCE</i> EN NEW LANARK

Si estás buscando algo de otro mundo, sube a lo que a menudo se describe como el tren fantasma más fascinante de Escocia: la atracción <i>Annie McLeod Experience</i> en New Lanark. Si te atreves‚ claro…

New Lanark es un lugar extraordinario. Es un ejemplo excepcional de un pueblo construido en el siglo XVIII para la hilatura de algodón y que ha sido bellamente restaurado como una comunidad activa. Hoy en día es uno de los seis Sitios Patrimonio Mundial de la UNESCO de Escocia.

Famoso por su belleza, está enmarcado por un sublime paisaje escocés junto al pintoresco río Clyde y rodeado de bosques de árboles autóctonos; todo ello a menos de una hora de Glasgow y Edimburgo.

El pueblo fue fundado en 1785 en un lugar conveniente para que los molinos pudieran aprovechar la poderosa energía de la rápida corriente del río. A principios del siglo XIX los edificios del molino constituían uno de los mayores grupos industriales del mundo. En esa época, más de 2000 personas vivían o trabajaban en el pueblo. Los telares continuaron funcionando durante casi 200 años, hasta su cierre en 1968. Esto ayuda a comprender por qué las filas de edificios perfectamente simétricos permanecen aparentemente intactas.

Visita New Lanark y retrocede en el tiempo en la atracción <i>Annie McLeod Experience</i>, donde el fantasma de la hilandera Annie aparece mágicamente para revelar la increíble historia de su vida y mostrarte cómo se vivía en la década de 1820.

RECREACIÓN DE LA BATALLA EN EL CENTRO DE VISITANTES DE BANNOCKBURN

En junio de 1314, el curso de la historia de Escocia como nación cambió irremediablemente. ¿Y si pudieras ocupar un lugar en el mismo campo de batalla? Acércate para enfrentarte a intrépidos guerreros y participa en un juego de batalla interactivo que pone a prueba tus propias tácticas y habilidades bélicas para ver cuál sería el resultado de la batalla si estuvieras al mando.

La Batalla de Bannockburn es una experiencia inmersiva diseñada hacer que la historia de Escocia cobre vida. Aprovechando la tecnología 3D más vanguardista, podrás vivir como nunca antes el combate medieval, a la vez que te informas sobre este acontecimiento crucial de la historia escocesa.

En caso de que no estés muy familiarizado con ella, la famosa batalla de Bannockburn, en 1314, fue uno de los enfrentamientos más decisivos de la primera guerra de independencia de Escocia. Robert Bruce lideró las fuerzas escocesas en la lucha contra los ingleses en Bannockburn hace más de 700 años. A pesar de que el ejército del rey Eduardo II les superaba con creces en número, los hombres de Bruce forzaron la retirada del ejército tras dos días de feroz y brutal combate en el entorno que rodea el castillo de Stirling. La batalla consagró a Robert Bruce como una fuerza a tener en cuenta, ya que había derrotado al que se consideraba el mejor ejército del mundo medieval.

Cerca de la histórica ciudad de Stirling, el campo de batalla aún evoca el paisaje que habrían visto los soldados medievales en 1314, cuando el área era un parque de caza real.

LOS <i>CAIRNS</i> DE BALMORAL, LAS «PIRÁMIDES» DE ESCOCIA

Lo más probable es que hayas oído hablar del Castillo de Balmoral y sepas que es propiedad de la familia real, la cual lo visita frecuentemente para pasar las vacaciones. Lo que quizás no sea tan conocido es que hay un interesante sendero arbolado alrededor de los terrenos de la finca, donde es posible encontrar una «pirámide» originaria de Escocia.

La reina Victoria era muy aficionada a levantar <i>cairns</i> (montículos de piedra sin desbastar construidos como homenaje o cómo punto de referencia, generalmente en una colina o destacando en la línea del horizonte) por los terrenos de la Finca de Balmoral Estate, en Royal Deeside. Aunque pueda parecer que los <i>cairns</i> son simplemente montones de piedras, también tienen un significado y un propósito. Este recorrido pasa junto a la mayor parte de los impresionantes <i>cairns</i> erigidos por esta reina en honor de su familia. Los <i>cairns</i> conmemoran principalmente los matrimonios de los hijos de Victoria, pero uno de ellos, el <i>cairn</i> más impresionante, construido en forma de pirámide de piedra gris, está dedicado a la memoria de su amado esposo el príncipe Alberto, que murió en 1861 a los 42 años de edad. Este es el más grande de los 11 <i>cairns</i> y se puede ver claramente desde varios kilómetros a la redonda; ofrece impresionantes vistas de Deeside y del propio castillo. En 2012, para celebrar el aniversario de diamante de la reina Isabel II, se construyó otro <i>cairn</i> formado por 60 piedras, una por cada año del reinado de su majestad.

La reina Victoria describía afectuosamente Balmoral como «su querido paraíso en las Highlands», y continúa siendo residencia privada de la familia real. Cuando la familia real no se encuentra en Balmoral, se realizan exposiciones en el salón de baile, la sala más grande del castillo, y es posible pasear por los encantadores jardines y terrenos.

Para ser una nación tan pequeña, Escocia cuenta con muchísimas cosas que ver y hacer, desde atracciones emblemáticas hasta tesoros ocultos y otros algo más insólitos. ¿Nos hemos olvidado de tu atracción del patrimonio favorita con un toque original? Recuérdanosla en la sección de comentarios que aparece a continuación o visita nuestra comunidad iKnow Scotland para compartir tus recomendaciones y enterarte de otras actividades que puedes realizar en tu próximo viaje o excursión a Escocia.

 

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