La preciosa isla de Islay es un lugar muy, pero que muy atrayente. Tanto, que pensamos que querrá pasar al menos unos días aquí. O puede que muchos más. Fauna silvestre, paisajes costeros, páramos de turba, destilerías históricas.... Es un ambiente espectacular, ¡mezclado con alguna que otra copita! Probablemente no hay mejor forma de finalizar un día ajetreado en Islay que relajándose con un whisky antes de irse a la cama. Después de todo, la isla cuenta con ocho destilerías.

¿Pero dónde puede uno reposar la cabeza? Afortunadamente, Islay tiene muchísimas opciones, con una gran variedad de alojamiento tanto con servicios hoteleros como sin ellos distribuidos por toda la isla.

Puede quedarse en:

  • Pods bien equipados en campings de lujo situados en medio de paisajes de postal.
  • Encantadores hoteles tradicionales con vistas al mar y bares bien provistos de <i>whiskies</i> locales.
  • Casas rurales: acogedoras casitas de paredes encaladas, modernas casas a orillas del mar, casitas en una destilería en los bancos de un loch ¡y muchas más opciones!
  • Acogedores B&B de gestión familiar y casas de huéspedes.
  • Viviendas ecológicas de lujo ideales para una escapada romántica.
  • Cómodas caravanas con diseño de espacio abierto.
  • Un hostal muy económico en un antiguo almacén de whisky renovado.

Llegar a Islay es muy sencillo. Hay ferries diarios desde Kennacraig, en la costa de Argyll, bien hasta Port Ellen o Port Askaig, y hay también un servicio semanal desde Oban que para en ruta a Colonsay.

Llene sus días aprendiendo los secretos de la destilación, realizando excursiones en barco para avistar animales en su estado natural, disfrutando de relajados paseos por playas inmaculadas y descubriendo más y más cosas sobre el especial estilo de vida de esta isla. Haga lo que haga en Islay, la combinación de aire de mar y cómodo alojamiento ¡garantizará que duerma como un bebé!