Oban es mucho más que un puerto. Es una próspera ciudad que merece la pena explorar. Pasee por calles al lado del mar, pruebe productos en la tienda de chocolate y en la destilería, visite el castillo recubierto de enredadera y el fascinante museo de la ciudad, deguste una deliciosa comida de marisco y suba hasta la Torre de McCaig para disfrutar de grandes vistas de Oban y las Hébridas Interiores.

Explore las delicias del campo cercano y de la costa de Argyll, como atracciones de animales, reservas naturales, senderismo, golf y emocionantes deportes acuáticos.

Salga al mar en un barco para avistar frailecillos, focas y aves marinas. O bien realice un relajante crucero en barco o emprenda una aventura en kayak. Y con tantos ferries que parten de su puerto, Oban es una base excelente para unas vacaciones recorriendo las islas.